Metaverso: la identidad virtual que Zuckerberg controla

Metaverso: la identidad virtual que Zuckerberg controla

El relanzamiento de Meta en 2021 por Mark Zuckerberg prometía una libertad total para la reinvención personal en el metaverso. Pero la realidad de este mundo digital dista mucho de permitir una identidad virtual sin ataduras.


El espejo del metaverso: nuestras identidades digitales aún reflejan la realidad

Mark Zuckerberg causó un gran revuelo en octubre de 2021 al anunciar el cambio de marca de Meta. Esta iniciativa popularizó la idea de que el metaverso ofrece una gran libertad para la reinvención personal. Muchos creen que este mundo digital permite a las personas crear identidades completamente nuevas. Según esta visión, los usuarios no están limitados por la apariencia física o las limitaciones del mundo real. Los usuarios podrían transformar su día a día y convertirse en quien o lo que deseen.

Esta idea popular pasa por alto un punto importante. Nuestras vidas físicas y digitales están profundamente conectadas. El metaverso es una red de mundos virtuales 3D duraderos e interactivos. Combina conexiones sociales, juegos, entretenimiento y comercio. Una identidad virtual es la personalidad que un usuario adopta en estos lugares digitales, a menudo como un avatar. Si bien el metaverso nos ofrece potentes herramientas de expresión, nuestra psicología intrínseca y las propias plataformas influyen de manera decisiva en nuestras identidades virtuales. No es una pizarra en blanco.

La promesa de una nueva identidad

A la gente le ha gustado la idea de una identidad completamente nueva en los espacios virtuales durante décadas. Las primeras comunidades y juegos en línea, como Second Life (lanzado en 2003), permitieron a los usuarios crear avatares detallados. Estas plataformas permitieron a las personas crear apariencias muy distintas a las de su aspecto físico. Esta libertad iba más allá de la mera apariencia. Los usuarios podían explorar nuevos roles sociales y distintas expresiones de género.

Los avatares son una forma poderosa de modificar su aspecto. Los usuarios pueden probar formas fantásticas, diferentes tipos de cuerpo o incluso identidades no humanas. Esto puede ser una experiencia valiosa para el autodescubrimiento. La Dra. Rachel Kowert, directora de investigación de Take This, una organización centrada en la salud mental en los juegos, ve este potencial. Ella dice que los mundos virtuales ofrecen un espacio valioso para la experimentación. También permiten la exploración de la identidad.

Esta libertad no elimina por sí sola nuestra psicología intrínseca. Nuestras necesidades básicas y cómo nos vemos a nosotros mismos a menudo guían estas elecciones virtuales. El deseo de una nueva identidad a menudo surge del deseo de mejorar nuestra identidad real, y no de un deseo de abandonarla por completo. Una reinvención totalmente desinhibida a menudo suele ser más difícil de lo que la gente espera.

Metaverse avatars allow users to craft digital personas that can vastly differ from their physical s

Los avatares del metaverso permiten a los usuarios crear personajes digitales que pueden diferir enormemente de su aspecto físico, ofreciendo una poderosa herramienta para el autodescubrimiento y la experimentación con nuevas identidades, tal como se aborda en el artículo. (Fuente: aetsoft.net)

Nuestro mundo real en los espacios digitales

Los datos de diversos entornos virtuales muestran una clara conexión con la identidad en el mundo real. Muchos usuarios crean avatares que coinciden con su autoimagen actual o con la versión que aspiran a ser. Quieren una mejora, no una ruptura total. Por ejemplo, un estudio de 2020 en Computers in Human Behavior examinó la creación de avatares. Yong-Gyun Kim y sus colegas descubrieron que los usuarios a menudo diseñan avatares que reflejan su “yo ideal”. Este yo ideal suele ser una versión mejorada de su identidad real, y no una completamente distinta.

Esto revela un deseo de mejorar, no de desconectarse por completo. Nuestra personalidad intrínseca a menudo determina nuestra forma de presentarnos, incluso en mundos virtuales. El Dr. Tom Boellstorff, profesor de antropología en la Universidad de California, Irvine, estudió a muchos usuarios de Second Life. Su libro, Coming of Age in Second Life, muestra cómo los usuarios suelen trasladar su estatus social o deseo de reconocimiento de sus vidas físicas. Sus identidades virtuales les ayudan a obtener un estatus similar. A veces, compensan carencias del mundo real, en lugar de limitarse a ignorarlas.

El dinero y las diferencias culturales también influyen en las elecciones de identidad virtual. Avatares elegantes, moda digital exclusiva o experiencias especiales en el metaverso a menudo requieren dinero real. Esto crea divisiones económicas dentro de los espacios virtuales. Bloomberg Intelligence predijo que el mercado del metaverso alcanzaría los 800 mil millones de dólares para 2024. Esta cifra muestra cuánto dinero condiciona las opciones de identidad. Las apariencias elegantes y ciertas formas de expresarse cuestan más. Los usuarios más ricos pueden obtenerlas. Esta influencia del dinero limita la libertad de identidad “sin límites”.

La mano oculta de la plataforma

Las propias plataformas del metaverso ejercen un control significativo sobre la formación de la identidad. Su diseño y políticas guían el comportamiento del usuario. Por ejemplo, Roblox, una plataforma popular, tiene normas comunitarias estrictas. Estos estándares definen el contenido y las interacciones aceptables. Estas reglas limitan la autoexpresión.

Los algoritmos también desempeñan un papel importante. Los sistemas de recomendación y la selección de contenido dentro de las plataformas orientan las decisiones del usuario. Si una plataforma promueve apariencias, comunidades o actividades específicas, es más probable que los usuarios las adopten. El trabajo de Shoshana Zuboff sobre el capitalismo de vigilancia explica esto. Las plataformas recopilan una gran cantidad de datos sobre las preferencias de los usuarios. Luego utilizan estos datos para influir en el entorno virtual. Esto influye en las identidades que los usuarios perciben y en las que podrían adoptar.

Dr. Tom Boellstorff, a professor of anthropology at the University of California, Irvine, is a leadi

El Dr. Tom Boellstorff, profesor de antropología en la Universidad de California, Irvine, es un destacado estudioso en mundos virtuales. Su libro, *Coming of Age in Second Life*, detalla cómo los usuarios suelen trasladar su estatus social y aspiraciones del mundo real a sus identidades virtuales. (Fuente: socsci.uci.edu)

Los términos de servicio y las políticas de moderación de la plataforma también imponen límites a la identidad. Plataformas como Horizon Worlds de Meta tienen estrictas directrices comunitarias. Estas reglas definen el comportamiento, la apariencia y la expresión aceptables. El discurso de odio, el acoso y ciertas formas de autoexpresión controvertidas no están permitidos. Incluso si un usuario quiere “ser” algo controvertido, estas reglas establecen límites. La tecnología también limita los cambios de identidad. La tecnología actual de avatares, el renderizado y la interoperabilidad entre plataformas todavía están en fase de desarrollo. Los usuarios a menudo están limitados a los activos disponibles, las plantillas y la calidad gráfica. Matthew Ball, autor de The Metaverse: And How It Will Revolutionize Everything, señala que la verdadera interoperabilidad y la creación ilimitada todavía están lejos de ser una realidad. Estos límites técnicos repercuten directamente en la capacidad de los usuarios para desviarse de los moldes preestablecidos.

Identidad: una extensión dinámica

La evidencia sugiere que la identidad virtual no es ni una ruptura completa con el propio ser ni un mero reflejo. En cambio, funciona como una extensión dinámica. Está moldeada tanto por deseos internos como por límites externos. Si bien no es una pizarra en blanco, los espacios virtuales ofrecen un espacio propicio para la exploración de la identidad. Un estudio de la Universidad de Jyväskylä en Finlandia examinó la identidad del avatar en World of Warcraft. Descubrió que los jugadores a menudo usaban sus avatares para explorar facetas de sí mismos que no podían explorar en la vida real. Por ejemplo, exploraron roles de liderazgo o diferentes interacciones sociales. Esta es una forma de cambio, pero a menudo se conecta con rasgos de personalidad preexistentes.

Muchos usuarios quieren una sensación de autenticidad en sus identidades virtuales. Esto significa que su identidad virtual les resulta real, incluso si difiere de su aspecto físico. El Dr. Nick Yee, cofundador de Quantic Foundry, ha estudiado extensamente las motivaciones de los jugadores. Él señala que la autoexpresión y la identidad desempeñan un papel importante. Aun así, esto rara vez significa un abandono total de su esencia. Los usuarios quieren que su identidad virtual sea fiel a su percepción interna de sí mismos, o que se sienta fiel a quienes aspiran a ser.

A medida que avanza la tecnología del metaverso, las líneas entre las identidades físicas y virtuales se difuminarán aún más. Este futuro probablemente implicará una conexión más compleja entre ambos ámbitos. Debemos centrarnos en comprender esta compleja conexión. Es preferible a asumir que dejaremos completamente atrás nuestras identidades establecidas. El metaverso ofrece poderosas herramientas para la autoexpresión y la conexión. Aun así, nuestra naturaleza humana y las estructuras que construimos seguirán moldeando nuestras identidades digitales.

Meta's Horizon Worlds is a social VR platform where users create avatars and interact in virtual spa

Horizon Worlds de Meta es una plataforma social de VR donde los usuarios crean avatares e interactúan en espacios virtuales. Sus estrictas directrices comunitarias, que definen el comportamiento y la apariencia aceptables, ejemplifican cómo las políticas de la plataforma pueden limitar la autoexpresión y la exploración de la identidad dentro del metaverso. (Fuente: theverge.com)


Preguntas frecuentes

¿Qué es la identidad virtual? La identidad virtual es la personalidad o el rol que un usuario adopta en entornos digitales como el metaverso. A menudo es un avatar e implica decisiones sobre el aspecto, el nombre y el comportamiento. Puede diferir de la identidad real de una persona.

¿Permite el metaverso el verdadero anonimato? Los usuarios pueden usar nombres falsos y distintos avatares. Sin embargo, el anonimato total suele estar limitado. Las plataformas recopilan datos de los usuarios y aplican reglas comunitarias. Esto implica que las acciones a menudo pueden ser rastreadas. Además, las opciones de identidad están condicionadas por las normas de la plataforma.

¿Cómo influyen las plataformas en la identidad virtual? Las plataformas influyen en la identidad a través de recomendaciones de algoritmos, selección de contenido y estrictas condiciones de servicio. También establecen límites técnicos sobre cómo se pueden personalizar los avatares. Estos factores orientan las decisiones del usuario y limitan el grado de autoexpresión.

¿Realmente puedo ser quien quiera en el metaverso? Puedes “ser quien quieras” hasta cierto punto en cuanto a la apariencia. Pero los factores psicológicos, las barreras económicas y las reglas de la plataforma te limitan considerablemente. Tu identidad virtual a menudo refleja o mejora facetas de tu identidad real.


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